lunes, 10 de marzo de 2008

DIVORCIOS - SENTIMIENTOS E INTERESES - QUE BUSCAN RESPONSABLES

Todos en algún momento de nuestras vidas hemos sufrido conflictos familiares, muchas veces no sabemos que seria peor, si continuar presenciado estos pleitos o enfrontar una separación.
Por lo general al momento de decidir nuestros padres solo piensan en ellos y su “venganza” hacia el otro apoderándose de lo que mas quieren ambos, los hijos, he aquí donde podríamos plantear la antigua historia del Rey Salomón, como muchos recordaran en la antigüedad hubieron dos mujeres que peleaban por un mismo niño al cual reclamaban como suyo, se presentaron ante el rey y este ordenó a sus guardias dividir al niño en dos y dar cada parte a una mujer, una de ellas reaccionó e imploró al rey que no lo hiciera y que le den al niño sano y salvo a la otra mujer, con tal acto la mujer expresó su dolor y preocupación por lo que el rey supo quien era la madre.
Los padres mantienen una continua disputa por sus hijos, por una parte el padre usa como arma principal el dinero, por una parte el padre usa como arma principal el dinero, los juegos, en fin un sin número de cosas materiales todo para que el hijo lo prefiera a el; por otro lado esta la madre quien en su afán por darles lo mejor pasa la mayor parte del tiempo en el trabajo y no le da lo que en esos momentos mas falta le hace cariño, atención y compresión.
Después de un divorcio el hecho de compartir con nuestros padres ya no es un privilegio sino un “derecho” otorgado por el juez. Aquí las madres ponen a los hijos como anzuelo para conseguir la mensualidad puntualmente y los involucran en un problema que no les concierne. Muchos padres dicen que hacen las cosas por el bien de sus hijos, pero ¿Es para ellos un bienestar el hecho de mantenerlos en una continua pelea? Lo que no se han puesto a pensar ellos es que sus hijos podrían ser victimas de un trauma que puede dejarles graves daños los cuales serian difíciles de superar, como por ejemplo llegar a pensar que el matrimonio no es una lucha por el bienestar de ambos sino mas bien una lucha por el bienestar de cada uno sin importar el daño que se le podría ser al ser que mas “aman” en este mundo.
Podemos evitar estas situaciones tomando conciencia antes de dar un paso tan importante como lo es el matrimonio, hacerlo por amor, por el deseo de compartir y formar una familia con la persona que seria la más importante de nuestras vidas más no por obligación.

FAMILIA - EL MAYOR APOYO

Día tras día convivimos con personas, sin detenernos a preguntar ¿Quiénes son? Y sin siquiera valorar la importancia de sus actos. Personas que sin importar las circunstancias están dispuestas a ayudar sin perder el entusiasmo y con ganas de continuar haciéndolo.
Estas personas conforman un grupo que socialmente llamamos FAMILIA, algunos jóvenes tratamos de pasar desapercibidos pero esta no es la solución. Nuestra familia es el apoyo fundamental para que nuestro motor de vida no deje de funcionar. Respetarnos unos a otros y tener confianza es lo primordial.
No es fácil convivir sin que haya conflictos pero tampoco imposible.
Aprendamos a valorar a nuestros seres queridos quienes nos ayudan y muchas veces nos sacan de aprietos, personas que con esfuerzo y perseverancia se ganan nuestro respeto y nuestro amor, y que trabajan por superarnos honradamente.

UN VERDADERO AMOR

Un famoso maestro, se encontró frente a un grupo jóvenes que estaban en contra del matrimonio. Los muchachos argumentaban que el romanticismo constituye el verdadero sustento de las parejas y que es preferible acabar con la relación cuando éste se apaga en lugar de entrar a la hueca monotonía del matrimonio. El maestro dijo que respetaba su opinión, pero les relató lo siguiente:
Mis padres vivieron 55 años casados. Una mañana mi mamá bajaba las escaleras para prepararle a mi papá el desayuno y sufrió un infarto, cayó... mi padre alcanzó, la levantó como pudo y casi a rastras la subió a la camioneta.
A toda velocidad, rebasando, sin respetar los altos, condujo hasta el hospital. Cuando llegó, por desgracia ya había fallecido. Durante el sepelio, mi padre no habló, su mirada estaba perdida. Casi no lloró. Esa noche, sus hijos nos reunimos con él. En un ambiente dolor y nostalgia recordamos hermosas anécdotas. El pidió a mi hermano teólogo que le dijera, dónde estaría mamá en ese momento. Mi hermano comenzó a hablar de la vida después de la muerte, conjeturó cómo y dónde estaría ella. Mi padre, escuchaba con gran atención. De pronto pidió: "lléveme al cementerio". "Papá" respondimos "son las 11 de la noche! No podemos ir al cementerio ahora" Alzó la voz y con una mirada vidriosa dijo: "No discutan conmigo por favor,, No discutan con el hombre que acaba de perder a la que fue su esposa por 55 años". Se produjo un momento de respetuoso silencio. No discutimos más. Fuimos al cementerio, pedimos permiso velador, con una linterna llegamos a la lápida. Mi padre, la acarició, lloró y nos dijo a sus hijos que veíamos en la escena conmovidos: "Fueron 55 buenos años... ¿saben? Nadie puede hablar del amor verdadero, si no tiene idea de lo que es compartir con una mujer así". Hizo una pausa y se limpió la cara.
"Ella y yo, estuvimos juntos en aquella crisis, de cambio de empleo". Continuó: "Hicimos el equipaje cuando vendimos la casa y nos mudamos de ciudad. Compartimos la alegría de ver a nuestros hijos terminar sus carreras, lloramos uno al lado del otro la partida de sus seres queridos, rezamos juntos en las salas de espera de algunos hospitales, nos apoyamos en el dolor, nos abrazamos en cada Navidad, y perdonamos nuestros errores..."
Y... "ahora se ha ido... y estoy contento... ¿saben por qué?... porque se fue antes que yo, ella ya no tendrá que vivir la agonía y el dolor de enterrarme, de quedarse sola después de mi partida. Seré yo, quien pase por eso y le doy gracias a Dios.
La amo tanto, que no me hubiera gustado que sufriera... "cuando mi padre terminó de hablar mis hermanos y yo teníamos el rostro empapado de lágrimas. Lo abrazamos y él nos con solo: "Todo está bien hijos, podemos irnos a casa; ha sido un buen día" esa anoche entendí lo que es el verdadero amor. Dista mucho del romanticismo, no tiene que ver demasiado con el erotismo, más bien se vincula al trabajo y al cuidado que se profesan dos personas realmente comprometidas.
Cuando el maestro terminó de hablar, los jóvenes universitarios no pudieron debatirle, este tipo de amor era algo que no conocían.
"El tiempo no espera a nadie... atesora cada momento que tienes... lo atesoraras mucho más si lo compartes con alguien especial...!!!


Hoy en día los jóvenes nos lanzamos a aventurar y creemos estar enamorados de la primera persona que conocemos de esta forma nos entregamos sin duda alguna, nos casamos por la presión de un bebé y de una sociedad que hace las veces de jueces; poco tiempo después llega la separación y así sucede dos y hasta tres veces… En un momento determinado nos damos cuenta que hemos vivido tanto pero que a la vez no hemos vivido nada, pues pasamos probando por la vida y no saboreamos lo que es la verdadera felicidad.
Debemos conocer bien a la persona a la que le vamos a entregar nuestra vida y nuestra dedicación, amarla, respetarla y comprenderla de esta forma sabremos lo que es “UN VERDADERO AMOR”; de esta forma sabremos cual es el amor que Dios siente por nosotros y que nos lo transmite por esa persona tan especial que luego será parte de la mayor creación que el nos puede regalar LA FAMILIA.

CUANDO LOS PADRES SE VAN

Tristeza, amargura, fastidio, compresión, lastima pero sobre todo rencor hacia el Estado son algunos de los sentimientos que podemos percibir quienes somos parte de la vida de niños con padres en el extranjero.
“Te extraño papa”, “Te necesito”, “No me falta nada material pero si me hace falta tu amor, cariño, comprensión y apoyo” son frases que en reiteradas ocasiones escuchamos, lo cual nos da a notar mucho dolor en cada uno de ellos.
“Cuando los padres se van” hay un gran vacío en cada uno de sus corazones, una necesidad de amor y ansia de cariño que las personas que se quedan a su cuidado no logran llenar por más que lo intentan.
Mediten antes de tomar una decisión como esta, tomen en cuenta el sufrimiento al que se someterán sus hijos al tener que pasar por este abandono disfrazado por la frase “VOY EN BUSCA DE UN FUTURO MEJOR”
Recuerden que: “EL AMOR PARA UN NIÑO ES COMO EL SOL PARA LAS FLORES; NO LE BASTA PAN: NECESITA COMPRENSIÓN Y CARIÑO PARA SER BUENO Y PARA SER FUERTE”